Dicen que hay que perderse para encontrarse.

Por ventura ingresé al mundo de la vitivinicultura.

Desde ese momento y hasta la actualidad nos fuimos consustanciando con el mundo vitivinícola, personas muy generosas nos enseñaron a: entender la tierra, a comprender el agua, admirar el viento, hablar con las vides, y amar la naturaleza.

Comprendimos que lo que actualmente vivimos es el resultado de una acumulación de experiencias, propias y ajenas, y dentro de las ajenas, la de aquellos que estuvieron en ese lugar muchos años antes, y que dejaron su legado inserto en el suelo que caminamos, y más aún, en el que cultivamos.

Almahuar es nuestro tributo a los que dejaron su marca en la tierra donde nace el buen vino, es nuestro tributo a las personas que nos están enseñando a amar la naturaleza, es nuestro tributo a los trabajadores que honran la condición humana con el sacrificio por sobre el confort, es mi tributo a la mujer que me acompaña y sostiene, es mi tributo a la familia que formamos y que sumó su energía a este proyecto en común.

Hoy, Almahuar es vino, conocé nuestra pasión a través de lo que hemos logrado con los varietales Malbec, Cabernet Sauvignon, Tempranillo, Bonarda, Merlot, Chardonnay y Torrontés, con y sin paso por barrica de roble.

Nuestro objetivo: Obtener vinos ricos, fáciles de tomar, y que inviten a ser regalados y regalarse a uno mismo.